
El punto de partida de su viaje es Santiago en 1953, y queremos usar la metáfora del viaje, porque su vida fue un constante desplazamiento, ya sea por Chile, por el mundo o por los libros. A los 11 años, estando en la ciudad de Cauquenes, cae en cuenta de esta realidad, de que su vida (la vida) es movimiento o un alejarse constante “Yo estaba solo, en el patio de mi casa, y un tipo muy alto y flaco me pregunt” desde el otro lado de la barda, por una calle. Le dije que no sabía donde estaba esa calle y el tipo se alejó. Yo me asomé a la barda (. . .) y lo vi alejarse. Parecía un zancudo. Y entonces me di cuenta de que, de la misma forma que él se alejaba, yo también, en cierto modo, me alejaba, ambos nos alejábamos mutuamente de nuestros respectivas conciencias (. . .) Y esa toma de conciencia para mí fue el primer atisbo concreto de la muerte. (Entrevista con Rodrigo Pinto. El Mercurio, 18/4/2003)
Luego de moverse por diferentes partes de Chile, cuando tiene 15 años sus padres deciden trasladarse a México, segén lo explica el propio Bolaño, básicamente porque su madre había estado un par de veces ahí y después de todas las peleas que había enfrentado el matrimonio, el país azteca se presentaba como una especie de paraíso terrenal. En cierta medida lo fue. Nunca tuvo problemas de integración, cuando llegó se sintió como un mexicano más, a ese país le debe su educación intelectual, es ahí donde decide ser escritor o más que eso, es donde decide “vivir como poeta” y dedicarse a la literatura. Es ahí también, donde conoce a su entrañable amigo Mario Santiago, poeta con el que además fundaría el grupo “Los Infrarrealistas”. Luego de un extenso viaje por tierra desde México, viaja a Chile en 1973. Fue así como el golpe militar lo encuentra de regreso en su país al que había vuleto dispuesto a luchar por la Unidad Popular. Tras estar detenido durante ocho días, vuelve a México donde se dedica de lleno a escribir poesía y a establecer un diálogo literario con sus coterráneos. Por esos años publica una antología de poetas Infrarrealistas mexicanos, libro en el que no se incluye por ser chileno.
En 1977, luego de vivir por casi 10 años en México, decide nuevamente trasladarse, esta vez el viaje implica atravesar el Atlántico, así entonces a la edad de 24 años llega a Europa, primero a Francia, donde trabajaría como descargador de barcos y luego a España, país al que declara deberle toda su “educación sentimental”. Por esos años se mueve por áfrica, conoce Marruecos, Tánger, e incluso, por razones económicas piensa fijar su residencia en ese continente, sin embargo, vuelve a España, donde se radica. Primero en Barcelona, ahí en 1984 publica su primera novela, Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, obra escrita a dos manos con el español Antonio García Porta. En ese año además publicó La senda de los elefantes, por la que recibió el premio Félix Urabayen. Por esos años ya había decidido vivir de la escritura, gracias al dinero que gana en los concursos de cuentos.
En 1986 se radica en Blanes, pequeño pueblo costero, donde publica las obras que lo harían conocido como uno de los escritores más importantes en lengua española, entre ellas Los detectives salvajes, ganadora del premio Rómulo Gallegos y el premio Herralde, ambos en 1999. Cerca de ese (su) pueblo, en el hospital Vall D’Hebron de Barcelona el 14 de julio de 2003 lo encontraría la muerte. Es el punto final de su viaje.
De esta manera, el viaje para Bolaño resulta un tema trascendental, motivo que se refleja en su obra y en la búsqueda inexorable que estas encierran, imaginario que se asocia al género policial o novela negra, demostrándose que para él la relación entre biografía y literatura resultan inevitables, de ahí que afirmara “Yo escribo desde mi experiencia, tanto mi experiencia, digamos, personal, como mi experiencia libresca o cultural, que con el tiempo se han fundido en una sola cosa. Pero también escribo desde lo que solía llamarse la experiencia colectiva, que es, contra lo que pensaban algunos teóricos algo bastante inaprensible” (Entrevista con Daniel Swinburn. El Mercurio, 2/3/2003). De esta forma, conocer la biografía de Bolaño se transforma en clave para aprehender más a fondo su obra, como un contrapunto de su contexto, comprendiendo además el espíritu de este.
Estas entrevistas fueron recogidas y seleccionadas por Andrés Braithwaite en Bolaño por sí mismo. Entrevistas escogidas.
Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago 2006

"No, yo no soy muy elegante que digamos".