Perfil: Martín Caparrós, literatura de la crónica, crónica de la historia
Periodista, ensayista, escritor y, sobre todo, un cronista. Al intentar recoger los datos precisos que logren sugerirnos la personalidad del autor, siempre nos encontramos con que es la crónica su lenguaje más fundamental. No sólo en cuanto a la relación que mantiene con la Historia, sino, y más importante aun, con la voz misma, con la oralidad. Caparrós le da una importancia especial al discurso oral, por tener este una veracidad y fidelidad que muchas veces se pervierte en la escritura –como quizás en este mismo instante lo hacemos al tratar de interpretar sus pensamientos-. Del mismo modo su propia escritura, la otra, aquella que ya es manifiestamente literatura, también está empapada de esta veracidad, como leemos en el epígrafe que el autor elige para La historia, publicada en 1999; “La verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir…”. Si sumamos a estos aspectos el hecho que Caparrós está profundamente comprometido con los acontecimientos políticos que marcan Argentina durante la dictadura, acontecimientos que a él mismo le toca vivir y que forjan su formación académica y carácter, tendremos una visión más clara de quien es nuestro autor. Lo anterior es visible en los tres volúmenes de La voluntad, Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1966-1978, publicados en 1997 y escritos en conjunto con Eduardo Anguita, y también en el ensayo “Qué País. Informe urgente sobre la Argentina que viene” publicado el año 2002, entre otras obras.
A partir de 1976, y durante casi una década vivió en el exilio. Primero en París donde se licencia en Historia en la Universidad de la Sorbona, y luego en Madrid, lugar en el que reside hasta el año 1983. Su carrera periodística ya había comenzado mucho antes en Buenos Aires, en el diario Noticias dirigido por Miguel Bonasso, en el que Caparrós alcanza a estar un año antes de su censura. También en esa época fue colaborador de la revista Goles. Durante su estadía en Europa colabora en el diario El País y comienza a escribir su primera novela.
El año 1984 y a un año de su retorno del exilio, aparece en Buenos Aires su primera novela Ansay o los infortunios de la gloria. Dos años más tarde, Ediciones de la Flor publica No velas a tus muertos. La noche anterior y El tercer cuerpo corresponden ambas al año 1990. Los años 1994 y 1995 se publican Dios mío y La Patria capicúa respectivamente.
Obtiene el Premio Periodismo Rey de España, el año 1992 por el libro de crónicas Larga distancia, una compilación de crónicas a partir de sus propias experiencias de viaje que innova en la relación entre periodismo y literatura, que se transforma en un clásico de la crónica argentina y que termina por posicionar al hoy Maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, como un cronista revolucionario. También el año 2004 Recibe el Premio Konex al Mérito y el Premio Planeta Argentina, ambos por su novela Valfierno.
Además de la nutrida trayectora de Caparrós como escritor, cronista e incluso traductor, se ha desempeñado como realizdor de medios televisivos, radiales y como director de revistas como El Porteño, Babel, Página/30 y Cuisine & Vins.
