Política de la memoria y Pedagogía de la catástrofe

Hoy jueves 25 de junio se realizó la última conferencia del primer semestre de la Cátedra Bolaño, y finalizamos esta etapa con la interesante visita y charla del escritor y crítico literario argentino Daniel Link.
Álvaro Bisama,también crítico y escritor, se encargó de presentar a nuestro invitado. Bisama repasó no sólo la calidad literaria de sus obras sino también reconoció a Link como “uno de los mejores bloggers de América Latina” a través de su espacio “linkillo”, lo que hace pensar, como dijo Bisama, que “uno no lo lee, se sigue como los capítulos de una serie favorita” …” el fantasma de Link que escribe en su Blog, escribe como un testigo” comentó Bisama, y ciertamente Link es un testigo activo de la tradición y de las nuevas formas, un testigo de la realidad y su ficcionalidad, testigo de la memoria, un autor que intenta rescatar esa resonancia constante para traer una vez más sus significados a discusión.
En su conferencia “Política de la memoria y Pedagogía de la catástrofe”, nos habló del testimonio y la importancia de la repercusión de la memoria, para Link ésta puede ser vista como el sonido, la memoria aunque nos hable de un momento horroroso y catastrófico se propaga aumentando sus resonancias: “la memoria se propaga como el sonido. La onda de memoria transmite energía a través de una materia y esa materia es lo social en su conjunto (…) Si encuentra un obstáculo, lo rodea para seguir propagándose. Si se refleja, se producen ecos” .
Link propone analizar el testimonio desde la Política de la memoria: si recuperamos la memoria de lo sucedido en los campos de concentración, en las dictaduras, u otras crisis, (que sería una Pedagogía de la catástrofe) se puede asegurar o proponer la esperanza de evitar repeticiones horrendas. Pero más allá de que exista esa esperanza, Link se detiene en la importancia de estas voces que nos hablan de lo silenciado, el sonido mudo de la memoria que no se ha perdido, y que nos obliga a reformular una realidad desde la imaginación, ya que como dice el mismo escritor, ya no sólo se trata de establecer una relación innegable entre realidad y ficción, sino más bien pone énfasis en el siguiente punto: “lo real hay que imaginárselo”, como hay que imaginar aquellas huellas presentes en el testimonio.
Según Link vivimos en la época del testigo, toda relación entre lo real y el sujeto es mediado por la imaginación: “Si es verdad que vivimos en “la era del testigo”, sólo podríamos entender aquello que da el tono de la época asociado a una forma de la imaginación, a una ética y a una concepción específica del sujeto (…) El testimonio y el testigo son el indicio de una falla y un resto, el intento de inscribir el propio cuerpo en relación con todo lo que existe”.

de Izquierda a derecha: Daniel Link y Álvaro Bisama
