Viaje mujer adentro con Margo Glantz

Ayer tuvimos la visita de Margo Glantz a la Cátedra Bolaño. Agradecemos nuevamente la colaboración de la Embajada de México, que hizo posible esta instancia.
Carolina Pizarro, académica y ensayista, fue la encargada de presentar a Margo, además de referirse a su estilo narrativo y la importancia de lo autobiográfico como material estético en su obra, reflexionó sobre la capacidad que tiene Glantz para transgredir la norma. Como bien dijo Carolina Pizarro “Margo vivió desde la cuna la diversidad cultural”, de esta manera da cuenta de cierto eclecticismo, que no sólo es reflejo de su vida sino también de su escritura. Así en su obra nos encontramos con que: “El material crítico es a la vez también material ficcional”, pasando a ser una “literatura desjerarquizada”, Margo escribe desde un pensamiento femenino que desea implícitamente una ruptura lógica tradicional. Sus viajes confeccionan su vida y su escritura, como también una idea de latinoamérica. De esta manera, Carolina Pizarro finalizó su presentación con las siguientes palabras: “Laga vida a esos maravillosos juanetes sudacas de la literatura de Margo Glantz”.
La conferencia de Glantz, que justamente trataba de “El viaje como autobiografía”, fue en su totalidad una experiencia que compartió amenamente con el público, un público que disfrutó de este viaje mujer adentro. El viaje en Glatnz está presente en sus relatos y autobiografías, ya que es parte de su vida, como bien dijo ella misma: “me veo desde niña como una viajera errante”, “una viajera obstinada, impertinente”, quien se aventura al viaje improvisado del aventón, o las largas horas en barco, bus o avión.
Hay en sus relatos y en su misma experiencia del viaje, un movimiento circular que es marcado por el regreso, en el que vuelve a encontrarse con sí misma. El viaje que es motivado por un destino, que la obliga a cambiar, a tomar distintas opciones y a ser otra en otro lugar, o ser más ella misma. Margo puso énfasis en la idea del “viaje interior o exterior que en cualquiera de los dos casos pareciera resolverse en la misma imaginación”. Lugares y objetos que marcan su experiencia, pero que a la vez se confunden en la ficción casi inevitable, desde la cual también se autodescubre, y se confiesa. El viaje implica otra lógica, otro ritmo, horarios, y escenarios en los que se vive por un tiempo determinado. En el viaje es posible toparse con el detalle nimio que cotidianamente omitimos, pero que desde la perspectiva del “viajero” si es posible ver.
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