Alfredo Bryce Echenique nace en Lima el 19 de febrero de 1939 en una familia de banqueros. Nieto de un presidente de la República y descendiente del último virrey del Perú, el escritor vivió su infancia en el centro de la oligarquía peruana, cursando sus estudios primarios y secundarios en los mejores colegios ingleses de Lima. Aquella experiencia de infancia ha quedado plasmada en “Un mundo para Julius”(1970), donde retrata desde una mirada crítica, mordaz y hasta burlona aquel mundo de la alta burguesía, de excentricismo, snobismo, que rechazaba.
En 1957, Bryce ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos donde estudió Literatura y Derecho. En 1963 se recibió como Licenciado en Letras, con la tesis “Función del diálogo en la narrativa de Ernest Hemingway”. Al año siguiente sus estudios siguieron en la Soborna, París, donde se diplomó en Literatura Francesa Contemporánea y Clásica y preparó una tesis doctoral en Literatura. Ha trabajado como profesor en las universidades de Nanterre, la Sorbona, Vincennes, Montpellier, Yale, Universidad de Austin, Universidad de Puerto Rico, etc.
En 1968 obtuvo una Mención Honrosa en el Premio Casa de las Américas por su libro de cuentos “Huerto cerrado”, publicado ese mismo año. En 1977 aparece su novela “Tantas veces Pedro”, y luego el volumen “A vuelo de buen cubero y otras crónicas”, crónicas de viaje hechas a partir de un periodismo literario en las que revela su vínculo con el periodismo norteamericano, relatando su andanzas en el sur estadounidense que visitó gracias a una beca de la Fundación Guggenheim, y sus experiencias en ciudades desconocidas de París. Su especialización por el periodismo se ha mantenido hasta hoy, convirtiéndolo en uno de los grandes cronistas latinoamericanos. Varias de sus obras han sido traducidas, como es el caso de “La amigdalitis de Tarzán” (1999), cuya traducción italiana obtuvo el prestigioso premio Grinzane Cavour.
Durante sus 34 años de exilio vivió como eterno viajero, en Francia, Italia, Grecia y Alemania, hasta radicarse en 1984 en España. En 1999 regresa por un tiempo a Lima, un año antes le habían otorgado el Premio Nacional de Narrativa por “Reo de nocturnidad”. Luego Bryce decide volver a Canarias, porque en Lima no podía concebir su escritura, dice el mismo autor: “cuando abro las ventanas de mi cuarto, entra mucha porquería, hay mucha suciedad en el ambiente”.
Un escritor viajero, nómada, descubriendo en cada país una experiencia y sensibilidad distinta que plasmar en sus crónicas o novelas, el mismo se define como un escritor stendaliano: “lo que me importa es la emoción, el sentimiento”.
Entre sus obras más reconocidas, nos encontramos con “La vida exagerada de Martín Romaña”, publicada en 1981, “El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz” en 1984, dos novelas que forman lo que el autor denominó Díptico de navegación en un sillón Voltaire. Además del relato “Una carta a Martín Romaña”, incluida en la colección “Magdalena peruana y otros cuentos” (1986). En el 2002 gana el premio Planeta por su novela “El huerto de mi amada”.
En Bryce Echeñique nos encontramos por un lado con el escritor y por otro el viajero, que a través de su experiencia de vida construye tramas y diversos personajes, protagonistas de obras en las que el humor y la sensibilidad son característicos. Personajes que oscilan entre la necesidad encontrar el camino y la pérdida de rumbo, que se encuentran desorientados en un mundo laberíntico, delirante, pendiendo del humor fino, que define tan bien su narrativa.
Un escritor sensible, que busca la posibilidad de recrear el lenguaje, a través de un malabarismo sencillo que da cuenta de lo simple que es dar paso a lo nuevo, una capacidad de asombro desde la inocencia del lenguaje:
“son como palabras nuevas. como palabras dichas
por la primera vez. como la palabra dicha dicha por primera
vez (…) ves que lindo es usar palabras nuevas aunque sean viejas.
es como si todo se abriera camino a nuestro paso y uno lo
pudiera bautizar todito de nuevo porque en nada se parece
ahora a la vez pasada” (Fragmento de “No me esperen en abril”de Bryce Echeñique)