Martín Kohan, nuevo invitado a la Cátedra Bolaño

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Fotografía de Alejandro Guyot, gentileza de Anagrama

La Cátedra Bolaño durante el 2008 ha tenido variados invitados e invitadas con exitosas e interesantes conferencias, y, acercándose el fin del semestre tenemos la suerte de recibir a Martin Kohan, quien confirma su participación para el próximo martes 18 de noviembre. Kohan dicatará su conferencia “Los ojos de la infancia”, la idea de esta charla es considerar la perspectiva literaria que puede darse acerca de la dictadura militar cuando la experiencia de la infancia es su sustrato.

Martín Kohan (1967, Buenos Aires), estudió Licenciatura en Letras en la Universidad de Buenos Aires, donde también obtuvo su título de profesor, que lo conduciría más tarde a convertirse en un “profesor viajero” impartiendo clases de Teoría Literaria en la misma Universidad de Buenos Aires como en la Universidad de la Patagonia. Hoy en día es reconocido por una obra que comprende desde novelas, ensayos a crítica literaria y académica; en Chile es parte del jurado del concurso de cuentos Paula. Así mismo, en 2007 ganó el premio Herralde con su novela Ciencias morales, publicada por Anagrama en Buenos Aires y en Barcelona, bajo el seudónimo de Miguel Cané.

Martín Kohan combina la literatura de ficción con trabajos ensayísticos, logrando así interesantes cruces entre sus ficciones y la historia social y política. Ha demostrado una singular capacidad para abordar temas complejos como el, nacionalismo, el claustro, la militancia, la represión y la revolución, siempre desde una mirada particular y casi íntima del personaje. Gran parte de su obra trabaja con material autobiográfico, pero de manera indirecta, logrando así novelas que contienen hechos reales pero que son trabajados a partir de la ficción.

Algunas de sus obras son: Los ensayos, Imágenes de vida, relatos de muerte. Eva Perón, cuerpo y política (1998), Zona urbana. Ensayo de lectura sobre Walter Benjamin (2004) ; Cuentos como, Muero contento (1994) ; y seis novelas, La pérdida de Laura (1993), El informe (1997), Los cautivos (2000), Dos veces junio (2002), Segundos afuera (2005) y Museo de la Revolución (2006). Sus obras se están publicando en editoriales de diversas partes del mundo como Einaudi (Italia), Serpent’s Tail (Reino Unido), Seuil (Francia) y Suhrkamp (Alemania).

Hora de Inicio: 12:30
Lugar: Auditorio Facultad de Comunicación y Letras, (Vergara 240, metro los Héroes)

Chartier y sus pistas sobre cómo leer un texto que ya no existe

Roger Chartier participó ayer en la Cátedra Bolaño con su conferencia “¿Cómo leer un texto que ya no existe?”. Su presentador Roberto Merino inauguró esta instancia con una “sabia presentación”- según el mismo Chartier- Merino entre las disgresiones de una pequeña pero interesante historia, en la que presentaba la escena de una familia y el padre sosteniendo en sus manos un libro, reflexionó acerca de qué libro podría ser el que sostiene este “pater familia” , intentando , a través de esta escena, hacer un análisis acerca de la lectura de la novela de Chile en el siglo XIX . Práctica fuertemente restringida por la Iglesia y apropiada por una elite dominante. Su presentación finalizó con una reflexión acerca de si existe realmente una forma de lectura chilena, “tema que quedará para otra oportunidad”, según el mismo Merino.

Roger Chartier además de agradecer a todos la oportunidad de estar en la Cátedra Bolaño, dió exposición a una conferencia que sin duda dejó en más de alguien del público la sensación de estar siguiendo un caso, paso a paso, con todas sus huellas. Aquellas huellas de la lectura que van variando según su época y forma de apropiación cultural de un texto, que en este caso era “El Quijote” de Cervantes y su historia intercalada “Cardenio”, que fue la historia elegida por muchos dramaturgos- entre ellos Shakespeare- para crear el género de la tragicomedia. Una obra que fue reapropiada en distintas épocas y culturas reflejando el ejemplo perfecto de movilidad de los textos: “Cardenio me parece ilustrar perfectamente la tensión que atraviesa nuestra relación con la cultura escrita. Por un lado, Cardenio es un ejemplo paradigmático de la movilidad y la inestabilidad de los textos, siempre reescritos, adaptados, apropiados”. Chatier además afirmó que esta obra significó durante los siglos XVI y XVII, y también hoy en día, la posibilidad de especulación y por tanto de creación, es una obra que funciona como generador de otras obras: “En los siglos XX y XXI, el Cardenio perdido abrió los límites ordinarios de las experiencias textuales y se transformó en un laboratorio donde podía aparecer denuevo un texto desaparecido”.

La conferencia finalizó con las palabras de agradecimiento de Cecilia García- Huidobro, Directora ejecutiva de la Cátedra: “Roger Chartier a través de su conferencia nos enseña a ser unos detectives de la lectura”.

Galería de Fotos:

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De izquierda a derecha: Rodrigo Rojas, Director Escuela de Literatura Creativa, Roger Chartier, Cecilia García- Huidobro, Decana de la Facultad de Comunicación y Letras, Paulina Godoy, Directora ejecutiva de Bibliotecas

Roger Chartier: huellas por encontrar.

Roger Chartier es hoy en día uno de los historiadores e investigadores más relevantes en el ámbito de la Historia de la cultura. A sus 63 años cuenta con una larga trayectoria académica y el reconocimiento de una obra que ha cambiado la perspectiva de la historia cultural y precisamente en el mundo del libro, sus lectores y las formas de interpretación de una obra a través de tiempo. Esta nueva forma de ver la historia cultural propone desplazar los estudios clásicos, lo que nos obliga – según el mismo autor- “a pensar de manera más compleja y dinámica las relaciones entre los sistemas de percepción y de juicio y las fronteras que atraviesan el mundo real”

Chartier nace en 1945 en Lyon, (Francia), su formación intelectual se dio a través de la llamada escuela de los Annales, en los años 60, donde dedicó sus primeros trabajos a la historia de la vida privada y la reconstrucción de significados en las interpretaciones de una obra a través de la historia, lo que permitió la publicación de títulos como: “Lecturas y lectores en la Edad Moderna” (1993), “El orden de los libros” (1994), “El mundo como representación” (1995), “Inscribir y Borrar. Cultura Escrita y Literatura (Siglos XI-XVIII)” (2006), “La historia o la lectura del tiempo” (2007) y “Escuchar a los muertos con los ojos” (2008), entre otras.

Además de su exitosa vida académica, y sus interesantes trabajos de investigación, Chartier reconoce una figura que influencia de manera significativa su concepción de la historia: “un historiador importante para mi formación fue Denis Richet, conocido por un pequeño pero maravilloso libro sobre las instituciones del Antiguo Régimen. Constituyó este el momento en que surgieron nuevas formas de entender la historia cultural, las que, apoyadas en cifras y en series, intentaban comprender las discrepancias socioculturales a partir de indicadores medibles estadísticamente”

Gran parte la obra de Chartier ha estado orientada a las transformaciones sociales y políticas de la historia europea y que luego se enfocaría principalmente al análisis de la historia del libro. Entre 1969 y 1976 fue asistente en la Soborna, y más tarde en 1984 obtiene el cargo de Director de estudios del centro de investigaciones históricas de l`École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, un momento importante de su vida: “Fue un periodo muy agradable, que recuerdo con felicidad (…) Una de las cosas más importantes de estos años fue la posibilidad de encuentro y discusión con colegas extranjeros, que promovió la crítica de la historia cultural tal como se la practicaba en ese momento. A partir de esos encuentros se fue produciendo una evolución compartida con historiadores de diversas generaciones, desde una historia que buscaba una lectura más científica del pasado a una historia que ha reintroducido otro tipo de cuestiones; por ejemplo, las relacionadas con la circulación del escrito impreso y las prácticas de lectura.”

A partir de los años 80 Chartier comienza a involucrarse de manera más definitiva en la historia del libro, los editores y lectores, manteniendo un diálogo constante con otras disciplinas como la filosofía y la historia literaria, así como con autores fundamentales como Michel Foucault o Michel de Certeau, de quienes también rescata la idea del discurso como una forma de relato. Para él la dimensión narrativa de toda escritura histórica, pone en un serio desafío a todos los que ven la historia como algo estático, en que el juego y la ficción no pueden entrar: “el desafío es de una gravedad particular en un tiempo en que las fuertes aspiraciones y tendencias a realizar historias comunitarias, de identidades, corren el riesgo de anular toda distinción entre un saber controlado, universalmente aceptado, y las reconstrucciones míticas de pasados imaginarios”. De esta manera pone en tapete los enfrentamientos del historiador como creador de un discurso imposible de objetividad.

Pero no sólo se ha preocupado de la ficcionalidad del discurso o la imposibilidad de escribir el pasado, sino también de lograr establecer un vínculo entre la historia del libro y la historia de la lectura, para Chartier la historia del libro es uno de los mayores dominios de la historia cultural, ya que supo definir sus propios objetos: la producción impresa, las estrategias editoriales, las diversas formas de posesionamiento del libro en una sociedad determinada. Este último punto es característico en toda su obra, Chartier define desde la lectura el modo de entender los textos. En su libro “El juego de las reglas” – que él mismo define como un libro acerca de libros- reflexiona y abre una discusión acerca de la forma en que cada sociedad y época se apropian de un texto y hacen una determinada interpretación, pero más allá de esto lo que pretende es saber lo que significa realmente leer un texto en cada época o lugar y cómo el texto va cambiando no sólo sus propias reglas, sino las reglas de las mismas prácticas sociales. Es decir, los libros pasan a ser no un resultado, sino un objeto de estudio, un dispositivo cultural que proporciona nuevas fuentes y campos de trabajo al historiador, como al mismo tiempo, otorgan posibles lecturas del mundo.

Por eso Charter fija constantemente su mirada en textos clásicos, que no sólo han sido interpretados a través de la lectura sino a través de un traspaso oral, o de la dramatización, como lo son las obras de Cervantes y Shakespeare. Aquellos fenómenos de apropiación por los que ha pasado tantas veces Hamlet y El Quijote a lo largo de la historia cultural y que pasan a ser textos y lecturas movibles y variables: “Siempre estuve interesado por las obras literarias y por entender la pluralidad, el efecto de los libros en las personas alejadas en el tiempo. Shakespeare y Cervantes escribieron a fines del siglo XVI y comienzos del siglo XVII y hoy los leemos pesa a la distancia cultural. A diferencia de las escritura, la inmensa mayoría de las lecturas no dejan huellas y esa es la dificultad para el historiador, que debe recorrer las diferentes situaciones de producción y recepción de los textos desde el comienzo de la escritura hasta hoy, cuando la irrupción del texto informático nos lleva a la tercera revolución de la historia de la escritura”.

Destacado historiador francés Roger Chartier, próximo invitado a la Cátedra Bolaño

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Roger Chartier (1945) , investigador e historiador francés es nuestro invitado para este lunes 6 de octubre a la Cátedra Bolaño, quien nos presentará su confrencia: “¿Cómo leer un texto que ya no existe? Cardenio, entre Cervantes y Shakespeare”. Una conferencia dedicada a Cardenio, un personaje de Cervantes que inspiró a Shakespeare a esccribir una obra jamás publicada.

Chartier es director de estudios en la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París. Fue presidente del Consejo Científico de la Biblioteca de Francia. Su trabajo ha estado fundamentalmente orientado a las transformaciones sociales y políticas producidas en la historia europea. Se ha centrado en el estudio de las prácticas de escritura y de lectura, en los modos de producción de lo escrito y de apropiación y reconstrucción de significados por parte de lectores de diferentes épocas. Entre sus obras podemos destacar títulos como: “Lecturas y lectores en la Edad Moderna” (1993), “El orden de los libros” (1994), “El mundo como representación” (1995), “Inscribir y Borrar. Cultura Escrita y Literatura (Siglos XI-XVIII)” (2006), “La historia o la lectura del tiempo” (2007) y “Escuchar a los muertos con los ojos” (2008), entre otras.

La pregunta que plantea Chartier revive la misma inquietud que alguna vez postuló Bolaño en “Literatura Nazi en América” o que luego abordaría Pilglia en ” Relatos Breves”. Esta vez esperamos con gran espectación la interesante reflexión de Roger Chartier.

La presentación estará a cargo del escritor y ensayista Roberto Merino.

Hora de inicio: 12:30
Lugar: Auditorio Facultad de Comunicación y Letras, 2º piso. Vergara 240 ( Metro los Leones)

Interesante conferencia de Alan Pauls sobre Manuel Puig

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Ayer Alan Pauls dictó su conferencia “Manuel Puig: la zona íntima”, Héctor Soto, encargado de presentar a este autor y guionista argentino, hizo hincapié en la emoción que le provocaba una instancia como ésta en la que se veía obligado a invocar el fantasma de Roberto Bolaño para presentar a nuestro invitado: “El espíritu de Roberto recibe con un abrazo a ese extraño señor Pauls”. Y es que la amistad que cultivaron Bolaño y Pauls fue muy fuerte a pesar de que nunca se encontraron. Ambos -según Soto- compartían aquella cariñosa persistencia con que se recorre la literatura “como cómplices, como adictos. Son autores que operan dentro de una cosmogonía en que el mundo tiene un lugar en la literatura”.

Además Héctor Soto insistió en que el peaje para entrar a esta Cátedra no era el profesar ningún Bolañismo, sino más bien, “se necesita tenerle miedo- pero a la vez confianza- a las palabras”, y tanto Pauls como Bolaño reflejan aquella intención particular:
“escribir el mundo para cambiarlo”.

Pauls además de agradecer las palabras de Héctor Soto dio inicio a una conferencia bastante interesante sobre Manuel Puig. Estudioso de este gran autor argentino, dedicó un gran análisis sobre “La noche tropical” rescatando sobre todo la intención por parte de Puig de “desentrañar la intimidad ajena”, aquellos secretos que duran poco y que pasan a ser literatura. Otro punto que no dejó escapar fue la constante utilización de elementos Kitsch – como los tangos o los boleros en el caso de esta novela-. Su conferencia finalizó con una reflexión acerca de la adaptación al cine de “El beso de la mujer araña” en la que rescató la idea de la cárcel o celda como espacio de libertad y de intimidad real.

Galería de Fotos:

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De izquierda a derecha: Héctor Soto, columnista y crítico de cine, Alan Pauls.

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Fotografías de María José Durán.

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