Perfil Jean-Francois Fogel: El escritor Virtual

Difícil tarea la de escribir sobre Jean-Francois Fogel, al que prácticamente sólo se accede y conoce a través de la red. Sus textos se caracterizan por el breve y ágil análisis de la actualidad, y dejan siempre una sensación de novedad en el lector, al difundir tanto los avances tecnológicos y digitales como las nuevas propuestas literarias que están a disposición tanto del escritor como del lector.
Fogel posa su ojo crítico en los eventos que atañen a estos nuevos campos, como en temas de contingencia social, política y literaria, mostrando disponibilidad y atención a diversos sucesos. Trabajó como asesor de edición del diario Le Monde, y aún se encarga del mantenimiento del sitio web del vespertino. A partir de sus aportes en este diario y otros como el Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire, nace su iniciativa por la investigación profunda de la prensa audiovisual y el nacimiento y significado de esta nueva forma de difusión y comunicación on line que, para el propio autor, llega a ser tan fundamental como en su tiempo lo fue la irrupción de la imprenta.
Es un escritor que ha vivido gran parte de su vida en España, y en Internet. Se podría decir que lee tanto como escribe, y que la misma pasión que le dedica a un espacio digital, lo dedica a la literatura. Casi a la velocidad de un “click” pasa de un tema a otro. Un tipo capaz de comprender de manera abierta y positiva los procesos y cambios que experimenta el periodismo del siglo XXI. Siendo actualmente maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, donde contribuye al fomento de la calidad periodística.
Fogel se ha dedicado, hasta el momento, de analizar los cambios y posibilidades que surgen a partir de los nuevos espacios de comunicación como los blogs, páginas webs, periódicos o libros digitales, dando cuenta no sólo de las cualidades de estos espacios, sino también de las problemáticas o “desafíos” que debe enfrentar los medios tradicionales ante estos espacios de difusión.
Una de las principales diferencias que separan a la prensa de papel de los diarios digitales, es el feedback que se genera a través de este último. Aquella apertura al diálogo que antes no existía, y que ahora pasa a ser parte del periodismo. El lector tiene la oportunidad casi instantánea de responder o dialogar con el autor virtual. De esta manera la noticia, el artículo o reportaje queda expuesto a una comunicación real y activa. Como lo que se está experimentando últimamente con los blogs de Word Press y que el autor rescata como uno de los experimentos que atribuyen a la evolución de este diálogo: “Comment Press es un “pluggin” una pequeña extensión, que permite además de añadir comentarios a un post, atribuir estos comentarios a un párrafo específico… interviniendo el post, no sólo con palabras, sino que con videos, fotografías, sonidos, etc”. Esto logra, no sólo una creación colectiva de un sitio, o de un texto, sino también refleja la variedad de posibilidades con que se puede construir un espacio de comunicación en Internet: “leer en la pantalla es salir del texto lineal y continuo para entrar en un mundo discontinuo”.
Como bien dice Fogel, estos no son obstáculos, el periodista debe sólo enfrentarse a nuevas opciones y herramientas para ejercer su trabajo: “Tienen que interactuar con la audiencia. Porque la gente no sólo quiere hablar, sino dialogar, criticar y revisar el mensaje que transmite el periodismo. La frontera que separaba a los periodistas de su audiencia ha caído”.
Además de escribir constantemente en su Blog “El Boomeran(g)”, también es coautor de “La prensa sin Gutenberg”, libro que más allá de tratar la historia y evolución del periodismo, analiza el periodismo después del papel. Entre sus inquietudes, están presente: los cambios en el formato, la recepción y el manejo de las fuentes. El espacio digital, es tan abierto como abstracto, es un espacio movedizo y que puede ser tan ventajoso como peligroso, pero al parecer para Fogel, estas nuevas formas de hacer noticia, no son, ni deben ser tomadas como un riesgo, sino como una oportunidad, que a la larga conviene tomar, a pesar de lo inestable que pueda ser. Las fuentes muchas veces pierden su veracidad o peso, en un universo tan extenso, infinito, y variable como lo es Internet:“Hemos vuelto a un esquema de comunicación que existía antes de Gutenberg y la imprenta. Antes de eso, la comunicación era esencialmente oral. Y lo que transmitía cambiaba, según se enunciaba de boca en boca (…) Lo comunicado era precisamente inestable y provisional. Así es hoy Internet. En un sentido, hemos retornado a la Edad Media. Y es muy interesante.” Con la misma rapidez de la oralidad funciona la prensa digital, jugando a lo sintético, lo abreviado, aquella velocidad con que viaja la información en la red.
El contexto ha cambiado, la obra ahora más que nunca queda abierta y dispuesta a la intervención del público. El autor, en cambio, desaparece detrás de una pantalla luminosa que atrapa la mirada escaneadora del lector, como la de la polilla en la lámpara. El lector lee un texto que se reduce cada vez más para dar paso a la velocidad con que los sentidos registran los aportes visuales y sonoros de un Power point, o de un Twitter. El contenido debe ser con más rigor llamativo, y valioso. Quizás uno de los desafíos más grandes sea el concebir un nuevo estilo de escritura digital, y uno de los autores que ya sobrepasaron ese reto es Jean- Francois Fogel.
Para ver su Blog hacer Click aquí: http://www.elboomeran.com/blog/5/jean-francois-fogel/
