El futuro del libro digital
Jean Francois Fogel:
Tengo la sensación de que al hablar del libro electrónico, es como poner la última pieza en el rompecabezas digital. Es decir, en el mundo digital ha entrado todo: la música, la imagen, etc., parece que todas las disciplinas y artes han sido atrapadas por la digitalización de los contenidos culturales o de información; pero aún leemos en papel. Todavía el libro, que es un invento de más de 600 años, se utiliza como medio de difusión.
La pregunta es: si tal como ocurrió con la música, con el cine y con la creación gráfica, ¿pasaría también con el libro la misma cosa?. Es decir ¿terminaríamos leyendo finalmente en pantalla y no en papel?Es un tema que se ha discutido mucho; lo que podemos notar es que en los últimos tiempos cobra una fuerza muy grande. Parece difícil pensar que vamos a recibir una información que no venga con una dirección o posibilidad de ubicarse en Internet.
El editor de la sección de libros de “The Observer” hablaba hace unos días de todo lo que estaba pasando últimamente, como la utilización de Blogs, de Amazon, y también hablaba de Kindle, una máquina creada por Amazon, confeccionada para leer en pantalla en lugar de leer en papel.
El Kindle es una máquina que viene con una oferta de cargar 125.000 libros disponibles. Por primera vez tenemos una oferta completa, por un parte, de un dispositivo, y por otra, el acceso a una biblioteca virtual.
Lo sorprendente de hablar de este tema es que ha llegado muy tarde, es decir, desde el momento en que se hizo una digitalización de la información, lo primero que se hizo fue codificar las palabras, las letras y los números. Todo estaba listo para un procedimiento de los textos- para la creación del libro digital- pero no se hizo.La primera pregunta quizás sería ¿Por qué hablamos tan tarde de esto? Y más aún, todavía entra en discusión si la lectura de los libros se va a mantener en el papel o va a pasar a la pantalla.
La primera razón de esta problemática es la calidad del libro en papel. Yo no comparto con los profesionales del marketing que dicen que es un producto perfecto. Pero sí es un producto bueno que ha permanecido varios siglos. Tenemos que reconocer que el libro es un producto que adquiere méritos al seguir igual durante más de cinco siglos. Tiene defectos, ya que no soporta ni el agua ni el fuego, pero eso tampoco el producto digital lo puede evitar. El libro tiene muchos aspectos positivos: al comprar un libro el texto viene completo y además se puede apuntar en las mismas páginas, por lo que es un sistema bastante eficiente. El único defecto que tiene el libro, es que si lo comparamos a un producto digital- que contiene imágenes y sonidos- se vuelve un sistema cerrado y hay que aceptarlo como tal.
Si la historia fue tan continua- hasta ahora- para el libro de papel a pesar de esos pequeños defectos, hay que reconocer que es un producto con grandes méritos.
No pasó con el libro lo que pasó con la música. A finales de los años `90 aparecen sitios Webs que permiten a los usuarios tanto subir como descargar contenido musical. Como es el caso de Napster, que por lo demás tuvo problemas políticos en relación a la propiedad de los derechos de autor. Aún así este sitio tenía 700.000 personas conectadas a la red para intercambiar música y alcanzó 65 millones de usuarios, lo que provocó el pequeño estímulo inicial de la música digital.
El gran éxito no fue la aparición del Ipod (la pequeña máquina que nos cabe en la mano y que se convierte en un símbolo de la experiencia de tocar ligeramente con sólo un dedo un producto muy fino) El Ipod aparece el 2003, pero el éxito con relación a la música digital es el sitio donde el usuario puede descargar y almacenar su música y crear una lista de sus temas favoritos, al tiempo que puede ver las listas de música de sus amigos. El éxito, entonces, es el del sitio que permite a la gente organizar sus contenidos de sonido digital.
Entre el 2003 y 2005 hay un cambio brutal. En el 2003 hay 1 millón de música disponible en menos de 50 plataformas. En el 2008, hoy en día, en cambio hay más de 500 plataformas en donde se puede cargar 6 millones de canciones diferentes. Es decir, la música digital se impuso y aunque todavía se puede escuchar música clásica sobre viejos soportes, se produjo el paso de un formato a otro de manera decisiva entre el 2003 y el 2005.
Conocemos el desgaste y la dificultad de mantener el mismo nivel de facturación, pero apareció el dominio de la música digitalizada.
Con el video estamos en el mismo proceso, en el año 2000 el DVD se impone en varios países de una manera importante y mayoritaria para ver películas o documentales. Vemos la aparición de Youtube y todos los síntomas que se encuentran en la red, a la misma velocidad como se produjo con la música. Algunos síntomas son muy obvios, como lo es la Piratería que se traduce en una actividad fuerte, o la actividad de las grandes empresas que producen películas al enfrentarse a una salida mundial, sin control específico del estreno-a qué país llegará primero la película- ya que en Internet todo se vuelve simultáneo y sin control alguno.
De esta forma nos encontramos con que se produjo para la música y para el video la digitalización: ¿Y el libro?
La sensación que tengo es de que hubo una primea etapa y hay síntomas de que estamos entrando a una segunda etapa. La primera etapa es que una digitalización del libro, pero no del contenido en sí, sino más bien del proceso de promoción, distribución y de marketing, todo lo que tiene que ver con el “llevar el libro a las personas”.
Amazon no es poca cosa en este ámbito, es decir, Amazon como vendedor de libros, es una empresa que llega a los 6 mil millones de dólares que factura en 200 países por año. Cada año se mide en Diciembre cuántos libros puede vender Amazon en un solo día – antes de las fiestas- El 10 de diciembre del año pasado fue de 4,5 millones de libros vendidos en el mismo día. Pero éstos son libros físicos, no son virtuales.
No hay escritor relevante que no tenga un sitio Web. Es obvio que si alguien desconoce, por ejemplo, a Bolaño irá a Internet a buscar información del escritor. De esta manera hay una vida digital alrededor del libro, pero no existe el libro digital como tal. Y la historia del libro digital como tal, es una historia de fracasos.
La verdad es que se intentaron muchos ensayos, que no consiguieron agrupar a un número de personas suficiente para convencer a todos, tanto a profesionales como al público que se va a pasar del libro en papel al libro en pantalla.
Hasta el 2000 hubo muchos fracasos. Por una parte se intentó hacer un e-book (una máquina específica para leer en pantalla) y también los movie pocket, que es un invento de una empresa para mover textos y agregarlos a una agenda electrónica, pero en fin, son sólo intentos.
Recordemos que Amazon intentó vender ficheros y fracasaron. Sony intentó también vender ficheros en Japón el 2004, y fracasó.
¿Por qué ahora se hablaría de alguna posibilidad del libro digital? Bueno, primero porque se tuvo que estudiar el tema para asegurar el futuro del libro electrónico, pero también es por que algo se mueve…Hay lugares, hay ciertos sectores y dinámicas que nos hacen pensar que por primera vez se puede hacer un libro digital y hasta cofradías de editores ingleses que forman parte de una tradición desde 1401 – antes del invento de la imprenta de Gutenberg- aceptan de que estamos en la era del libro digital.
¿Hay libro digital o no? Un lugar donde parece que sí existe es en Japón. Hoy en día en Japón el 3% del mercado de los libros es un mercado digital. El pronóstico es que en el 2012 vamos a tener en Japón el 10 % del mercado de los libros, una facturación que va a ser de libros digitales. Cómo funciona en este país: por medio del teléfono celular. En éste es más fácil escribir verticalmente y el ideograma es más adaptable. En los celulares han llegado a aparecer novelas, y novelas románticas muy importantes como la conocida “enlaces de amor”.
Si uno mira las 10 novelas más vendidas en Japón del año pasado, se va a encontrar con que 5 de ellas han sido para ser leídas en el celular. Es decir, existen novelas que salieron en el libro digital y que luego han pasado al papel (…)
Fotografías de: María José Durán
Ver video Fogel: http://www.youtube.com/watch?v=ItuuNh63p6s






