El futuro del libro digital

DSC_0080.JPG

Jean Francois Fogel:

Tengo la sensación de que al hablar del libro electrónico, es como poner la última pieza en el rompecabezas digital. Es decir, en el mundo digital ha entrado todo: la música, la imagen, etc., parece que todas las disciplinas y artes han sido atrapadas por la digitalización de los contenidos culturales o de información; pero aún leemos en papel. Todavía el libro, que es un invento de más de 600 años, se utiliza como medio de difusión.
La pregunta es: si tal como ocurrió con la música, con el cine y con la creación gráfica, ¿pasaría también con el libro la misma cosa?. Es decir ¿terminaríamos leyendo finalmente en pantalla y no en papel?

Es un tema que se ha discutido mucho; lo que podemos notar es que en los últimos tiempos cobra una fuerza muy grande. Parece difícil pensar que vamos a recibir una información que no venga con una dirección o posibilidad de ubicarse en Internet.

El editor de la sección de libros de “The Observer” hablaba hace unos días de todo lo que estaba pasando últimamente, como la utilización de Blogs, de Amazon, y también hablaba de Kindle, una máquina creada por Amazon, confeccionada para leer en pantalla en lugar de leer en papel.

El Kindle es una máquina que viene con una oferta de cargar 125.000 libros disponibles. Por primera vez tenemos una oferta completa, por un parte, de un dispositivo, y por otra, el acceso a una biblioteca virtual.
Lo sorprendente de hablar de este tema es que ha llegado muy tarde, es decir, desde el momento en que se hizo una digitalización de la información, lo primero que se hizo fue codificar las palabras, las letras y los números. Todo estaba listo para un procedimiento de los textos- para la creación del libro digital- pero no se hizo.

La primera pregunta quizás sería ¿Por qué hablamos tan tarde de esto? Y más aún, todavía entra en discusión si la lectura de los libros se va a mantener en el papel o va a pasar a la pantalla.

La primera razón de esta problemática es la calidad del libro en papel. Yo no comparto con los profesionales del marketing que dicen que es un producto perfecto. Pero sí es un producto bueno que ha permanecido varios siglos. Tenemos que reconocer que el libro es un producto que adquiere méritos al seguir igual durante más de cinco siglos. Tiene defectos, ya que no soporta ni el agua ni el fuego, pero eso tampoco el producto digital lo puede evitar. El libro tiene muchos aspectos positivos: al comprar un libro el texto viene completo y además se puede apuntar en las mismas páginas, por lo que es un sistema bastante eficiente. El único defecto que tiene el libro, es que si lo comparamos a un producto digital- que contiene imágenes y sonidos- se vuelve un sistema cerrado y hay que aceptarlo como tal.

Si la historia fue tan continua- hasta ahora- para el libro de papel a pesar de esos pequeños defectos, hay que reconocer que es un producto con grandes méritos.

No pasó con el libro lo que pasó con la música. A finales de los años `90 aparecen sitios Webs que permiten a los usuarios tanto subir como descargar contenido musical. Como es el caso de Napster, que por lo demás tuvo problemas políticos en relación a la propiedad de los derechos de autor. Aún así este sitio tenía 700.000 personas conectadas a la red para intercambiar música y alcanzó 65 millones de usuarios, lo que provocó el pequeño estímulo inicial de la música digital.

El gran éxito no fue la aparición del Ipod (la pequeña máquina que nos cabe en la mano y que se convierte en un símbolo de la experiencia de tocar ligeramente con sólo un dedo un producto muy fino) El Ipod aparece el 2003, pero el éxito con relación a la música digital es el sitio donde el usuario puede descargar y almacenar su música y crear una lista de sus temas favoritos, al tiempo que puede ver las listas de música de sus amigos. El éxito, entonces, es el del sitio que permite a la gente organizar sus contenidos de sonido digital.

Entre el 2003 y 2005 hay un cambio brutal. En el 2003 hay 1 millón de música disponible en menos de 50 plataformas. En el 2008, hoy en día, en cambio hay más de 500 plataformas en donde se puede cargar 6 millones de canciones diferentes. Es decir, la música digital se impuso y aunque todavía se puede escuchar música clásica sobre viejos soportes, se produjo el paso de un formato a otro de manera decisiva entre el 2003 y el 2005.

Conocemos el desgaste y la dificultad de mantener el mismo nivel de facturación, pero apareció el dominio de la música digitalizada.

Con el video estamos en el mismo proceso, en el año 2000 el DVD se impone en varios países de una manera importante y mayoritaria para ver películas o documentales. Vemos la aparición de Youtube y todos los síntomas que se encuentran en la red, a la misma velocidad como se produjo con la música. Algunos síntomas son muy obvios, como lo es la Piratería que se traduce en una actividad fuerte, o la actividad de las grandes empresas que producen películas al enfrentarse a una salida mundial, sin control específico del estreno-a qué país llegará primero la película- ya que en Internet todo se vuelve simultáneo y sin control alguno.

De esta forma nos encontramos con que se produjo para la música y para el video la digitalización: ¿Y el libro?

La sensación que tengo es de que hubo una primea etapa y hay síntomas de que estamos entrando a una segunda etapa. La primera etapa es que una digitalización del libro, pero no del contenido en sí, sino más bien del proceso de promoción, distribución y de marketing, todo lo que tiene que ver con el “llevar el libro a las personas”.

Amazon no es poca cosa en este ámbito, es decir, Amazon como vendedor de libros, es una empresa que llega a los 6 mil millones de dólares que factura en 200 países por año. Cada año se mide en Diciembre cuántos libros puede vender Amazon en un solo día – antes de las fiestas- El 10 de diciembre del año pasado fue de 4,5 millones de libros vendidos en el mismo día. Pero éstos son libros físicos, no son virtuales.

No hay escritor relevante que no tenga un sitio Web. Es obvio que si alguien desconoce, por ejemplo, a Bolaño irá a Internet a buscar información del escritor. De esta manera hay una vida digital alrededor del libro, pero no existe el libro digital como tal. Y la historia del libro digital como tal, es una historia de fracasos.

La verdad es que se intentaron muchos ensayos, que no consiguieron agrupar a un número de personas suficiente para convencer a todos, tanto a profesionales como al público que se va a pasar del libro en papel al libro en pantalla.

Hasta el 2000 hubo muchos fracasos. Por una parte se intentó hacer un e-book (una máquina específica para leer en pantalla) y también los movie pocket, que es un invento de una empresa para mover textos y agregarlos a una agenda electrónica, pero en fin, son sólo intentos.

Recordemos que Amazon intentó vender ficheros y fracasaron. Sony intentó también vender ficheros en Japón el 2004, y fracasó.

¿Por qué ahora se hablaría de alguna posibilidad del libro digital? Bueno, primero porque se tuvo que estudiar el tema para asegurar el futuro del libro electrónico, pero también es por que algo se mueve…Hay lugares, hay ciertos sectores y dinámicas que nos hacen pensar que por primera vez se puede hacer un libro digital y hasta cofradías de editores ingleses que forman parte de una tradición desde 1401 – antes del invento de la imprenta de Gutenberg- aceptan de que estamos en la era del libro digital.

¿Hay libro digital o no? Un lugar donde parece que sí existe es en Japón. Hoy en día en Japón el 3% del mercado de los libros es un mercado digital. El pronóstico es que en el 2012 vamos a tener en Japón el 10 % del mercado de los libros, una facturación que va a ser de libros digitales. Cómo funciona en este país: por medio del teléfono celular. En éste es más fácil escribir verticalmente y el ideograma es más adaptable. En los celulares han llegado a aparecer novelas, y novelas románticas muy importantes como la conocida “enlaces de amor”.

Si uno mira las 10 novelas más vendidas en Japón del año pasado, se va a encontrar con que 5 de ellas han sido para ser leídas en el celular. Es decir, existen novelas que salieron en el libro digital y que luego han pasado al papel (…)

DSC_0082.JPG

DSC_0083.JPG

Fotografías de: María José Durán

Ver video Fogel: http://www.youtube.com/watch?v=ItuuNh63p6s

Perfil Jean-Francois Fogel: El escritor Virtual

Fogel.jpg

Difícil tarea la de escribir sobre Jean-Francois Fogel, al que prácticamente sólo se accede y conoce a través de la red. Sus textos se caracterizan por el breve y ágil análisis de la actualidad, y dejan siempre una sensación de novedad en el lector, al difundir tanto los avances tecnológicos y digitales como las nuevas propuestas literarias que están a disposición tanto del escritor como del lector.

Fogel posa su ojo crítico en los eventos que atañen a estos nuevos campos, como en temas de contingencia social, política y literaria, mostrando disponibilidad y atención a diversos sucesos. Trabajó como asesor de edición del diario Le Monde, y aún se encarga del mantenimiento del sitio web del vespertino. A partir de sus aportes en este diario y otros como el Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire, nace su iniciativa por la investigación profunda de la prensa audiovisual y el nacimiento y significado de esta nueva forma de difusión y comunicación on line que, para el propio autor, llega a ser tan fundamental como en su tiempo lo fue la irrupción de la imprenta.

Es un escritor que ha vivido gran parte de su vida en España, y en Internet. Se podría decir que lee tanto como escribe, y que la misma pasión que le dedica a un espacio digital, lo dedica a la literatura. Casi a la velocidad de un “click” pasa de un tema a otro. Un tipo capaz de comprender de manera abierta y positiva los procesos y cambios que experimenta el periodismo del siglo XXI. Siendo actualmente maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, donde contribuye al fomento de la calidad periodística.

Fogel se ha dedicado, hasta el momento, de analizar los cambios y posibilidades que surgen a partir de los nuevos espacios de comunicación como los blogs, páginas webs, periódicos o libros digitales, dando cuenta no sólo de las cualidades de estos espacios, sino también de las problemáticas o “desafíos” que debe enfrentar los medios tradicionales ante estos espacios de difusión.

Una de las principales diferencias que separan a la prensa de papel de los diarios digitales, es el feedback que se genera a través de este último. Aquella apertura al diálogo que antes no existía, y que ahora pasa a ser parte del periodismo. El lector tiene la oportunidad casi instantánea de responder o dialogar con el autor virtual. De esta manera la noticia, el artículo o reportaje queda expuesto a una comunicación real y activa. Como lo que se está experimentando últimamente con los blogs de Word Press y que el autor rescata como uno de los experimentos que atribuyen a la evolución de este diálogo: “Comment Press es un “pluggin” una pequeña extensión, que permite además de añadir comentarios a un post, atribuir estos comentarios a un párrafo específico… interviniendo el post, no sólo con palabras, sino que con videos, fotografías, sonidos, etc”. Esto logra, no sólo una creación colectiva de un sitio, o de un texto, sino también refleja la variedad de posibilidades con que se puede construir un espacio de comunicación en Internet: “leer en la pantalla es salir del texto lineal y continuo para entrar en un mundo discontinuo”.

Como bien dice Fogel, estos no son obstáculos, el periodista debe sólo enfrentarse a nuevas opciones y herramientas para ejercer su trabajo: “Tienen que interactuar con la audiencia. Porque la gente no sólo quiere hablar, sino dialogar, criticar y revisar el mensaje que transmite el periodismo. La frontera que separaba a los periodistas de su audiencia ha caído”.

Además de escribir constantemente en su Blog “El Boomeran(g)”, también es coautor de “La prensa sin Gutenberg”, libro que más allá de tratar la historia y evolución del periodismo, analiza el periodismo después del papel. Entre sus inquietudes, están presente: los cambios en el formato, la recepción y el manejo de las fuentes. El espacio digital, es tan abierto como abstracto, es un espacio movedizo y que puede ser tan ventajoso como peligroso, pero al parecer para Fogel, estas nuevas formas de hacer noticia, no son, ni deben ser tomadas como un riesgo, sino como una oportunidad, que a la larga conviene tomar, a pesar de lo inestable que pueda ser. Las fuentes muchas veces pierden su veracidad o peso, en un universo tan extenso, infinito, y variable como lo es Internet:“Hemos vuelto a un esquema de comunicación que existía antes de Gutenberg y la imprenta. Antes de eso, la comunicación era esencialmente oral. Y lo que transmitía cambiaba, según se enunciaba de boca en boca (…) Lo comunicado era precisamente inestable y provisional. Así es hoy Internet. En un sentido, hemos retornado a la Edad Media. Y es muy interesante.” Con la misma rapidez de la oralidad funciona la prensa digital, jugando a lo sintético, lo abreviado, aquella velocidad con que viaja la información en la red.

El contexto ha cambiado, la obra ahora más que nunca queda abierta y dispuesta a la intervención del público. El autor, en cambio, desaparece detrás de una pantalla luminosa que atrapa la mirada escaneadora del lector, como la de la polilla en la lámpara. El lector lee un texto que se reduce cada vez más para dar paso a la velocidad con que los sentidos registran los aportes visuales y sonoros de un Power point, o de un Twitter. El contenido debe ser con más rigor llamativo, y valioso. Quizás uno de los desafíos más grandes sea el concebir un nuevo estilo de escritura digital, y uno de los autores que ya sobrepasaron ese reto es Jean- Francois Fogel.

Para ver su Blog hacer Click aquí: http://www.elboomeran.com/blog/5/jean-francois-fogel/

Participación en Salamanca con la Conferencia “HAY QUE QUEMAR AL MUNDO”

conferencia%20CGH.JPG

Fotografía de Paz Balmaceda

El miércoles 4 de junio de 2008 la Directora Ejecutiva de la Cátedra Bolaño, Cecilia García Huidobro, dictó la conferencia “Del lado de Bolaño, hay que quemar al mundo” en la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca en el marco de la Cátedra Chile. La discusión se centró en los artículos perdidos de Bolaño. Se trata de textos publicados por el autor antes de salir de México en la revista Plural. En estos, según García Huidobro, Bolaño da cuenta del programa de su futura obra y de la poética vinculada con la vanguardia mexicana.

De Huidobro a Bolaño

conf%20franz.JPG
Fotografía de Paz Balmaceda

En el espacio “Chile Piensa” que da pie a cátedras magistrales acerca de nuestro país en España, el agregado cultural de Chile en ese país, el escritor Carlos Franz, inauguró la cátedra Chile:De Huidobro a Bolaño con una conferencia en el Palacio Anaya de la Universidad de Salamanca. Esta actividad se hizo con el patrocinio y la participación de la Cátedra Bolaño.

IMG_0365.JPG
Nombres y cargos de los exponentes, de izquierda a derecha: Javier San José Lera (Director del Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de Salamanca), Carlos Franz (Agregado Cultural de Chile en España), Román Álvarez Rodríguez(Decano de la Facultad de Filología Universidad de Salamanca) y Carmen Ruiz Barrionuevo ( Catedrática en Literatura Española de la misma Universidad)
Fotografía de Paz Balmaceda

Universidad de Salamanca: Cátedra Chile y Cátedra Bolaño

TRIPTICO%20espa%C3%B1a.jpg

Este es un espacio concebido por el agregado Cultural de Chile en España, el escritor Carlos Franz, quien durante el mes de junio de 2008 invitó a diversos autores e investigadores vinculados a la Cátedra Bolaño y a otras universidades de Chile y España a dictar conferencias y leer de sus obras. La foto corresponde a la portada del programa.

Nuestros Colaboradores

Ediciones Universidad Diego Portales Alfaguara Grupo Editorial Norma Fondo de Cultura Económica Tusquets Editores Embajada de Colombia Editortial Cuarto Propio Embajada de México