Alumnos de Magíster en Edición comparten con Mauricio Montiel: La tarea del editor

decanaymontiel.jpgEl segundo invitado a la Cátedra Roberto Bolaño, Mauricio Montiel, además de dedicarse a labores de escritor, ensayista y colaborador de medios periodísticos, también es editor. Lo ha sido de proyectos como Nostromo, Crónica Dominical, Sábado, Fondo de Cultura Económica, Biblioteca de México y actualmente es el Coordinardor Editorial del Museo Nacional de Arte de México.

Es por eso que fue invitado a dictar un taller de escritura a los alumnos del Magíster en Edición, de la Universidad Diego Portales. La profesora titular, y Decana de la Facultad de Comunicación y Letras, Cecilia García Huidobro, habló con el invitado al taller sobre la tarea del editor, sus retos y proyecciones. Montiel, que ejerce en la edición desde temprana edad, se sorprendió gratamente con la existencia de este Magíster, pues “en México no hay algo así, allá sólo se aprende trabajando”, confesó, para luego ejercitar el ojo crítico de los alumnos al analizar sus propios trabajos.

Conferencia de Mauricio Montiel en Cátedra Roberto Bolaño: Los cuatro personajes de Montiel

fotomontiel.jpgEl jueves 6 de septiembre se dio cita a la segunda conferencia de la Cátedra Roberto Bolaño. Esta vez el invitado fue el mexicano Mauricio Montiel Figueiras, quien examinó a conocidos protagonistas literarios para analizar cómo un gesto de ellos determina la construcción de un texto y marcan a lo que llamamos literatura.

La primera conferencia de la Cátedra Roberto Bolaño fue “El Escritor como Lector”, dictada por el narrador argentino Ricardo Piglia. Ahora fue el turno de“ Cuatro personajes en busca de un constructor”, del escritor, editor, crítico de cine y ensayista mexicano Mauricio Montiel Figueiras, actual colaborador de “Letras Libres” y Coordinador Editorial del Museo Nacional de Arte de México.

Montiel conoció a Roberto Bolaño ya en los años finales de su vida. Incluso fue el mismo Bolaño quien lo recomendó en la editorial española Acantilado, para que publicara su libro “ La penumbra inconveniente” (Acantilado, 2001), cosa que aumentó su gratitud, respeto y cercanía. “Soy un admirador no sólo de su obra, sino también de su personalidad, y de alguna manera siento que es un extraño y terrible ángel de la guardia que me sigue acompañando en esta travesía literaria ”, declaró en la antesala de su conferencia.

Esta vez no dialogó con Italo Calvino- con el que hizo guiños en la conferencia
que dictó dos días antes a los alumnos de periodismo UDP- sino que el elegido fue Luigi Pirandello, autor que le sirvió para reflexionar en torno a 4 personajes que consideró fundamentales de la literatura contemporánea: Wakefield, Bartleby, la institutriz sin nombre de Henry James en “Otra vuelta de tuerca” y Goddard. Montiel, ante un auditorio repleto, fusionó al primer personaje con el gesto de la sonrisa que marca el recuerdo de quien la percibe, al segundo con la idea de estar tras un biombo como lugar elegido para desplegar el relato, al tercero con la importancia de la idea de la ventana como imagen, al último con la imagen de un cofre que sólo puede ser abierto con la llave del escritor. Todos estos elementos, con sus personajes, funcionan como engranajes “ que echan a andar, desde tiempos inmemoriales, la bella y compleja maquinaria que llamamos literatura”, remató al finalizar su ponencia.

Encuentro de Mauricio Montiel con alumnos de Periodismo: “Escritores en los medios: seis propuestas para la próxima narrativa”

El pasado martes 4 de septiembre el escritor, periodista, ensayista y editor mexicano Maurico Montiel, segundo invitado a la Cátedra Roberto Bolaño, dio una conferencia a los alumnos de Periodismo de la Universidad Diego Portales. Su ponencia llamada “Escritores en los medios: seis propuestas para la próxima narrativa”- que poseía un dialogo con el libro de Ítalo Calvino “Seis propuestas para el próximo milenio”- constó de 6 encabezados temáticos que iban desde la idea de la resistencia, la memoria, la aldea, la torre, el silencio hasta la anacronía para plantear lo que un escritor debe – y no debe- ser y hacer frente a los medios, las modas y las industrias editoriales.

Ricardo Piglia en Cátedra Roberto Bolaño: Rastros de lectura

La concurrida conferencia que dio inicio a la Cátedra Roberto Bolaño estuvo a cargo del escritor argentino Ricardo Piglia. Bajo el título “El escritor como lector”, el autor se paseó por la historia argentina, Borges, Kafka, Parra y, centralmente, por Gombrowicz para indagar en los rastros de lectura en la obra de los escritores.

El pasado miércoles 4 de julio se dio cita a la primera conferencia oficiada en el marco de la Cátedra Roberto Bolaño. El invitado fue el escritor argentino Roberto Piglia que expuso, ante un centenar de concurrentes, parte de su texto “El escritor como lector” y reflexionó sobre la aventura de leer.

En la oportunidad, Piglia contó anécdotas con Bolaño y se detuvo en lo que él consideraba el leitmotiv de la Cátedra al decir que “los escritores sí pueden decir algo sobre su relación con la literatura”, para luego centrarse en el tema de su conferencia que versaba sobre los actos de lectura. Para ello se valió, principalmente, de anécdotas que giraban en torno a la figura del escritor Polaco que residió en Buenos Aires, Witold Gombrovicz, e hizo múltiples guiños a la historia del país trasandino, como también a Parra, Borges, Kafka, Joyce, Sartre y Deleuze, entre otros.

Pero, ¿ cuál es la relación entre Gombrovicz y Bolaño? Para Piglia sus miradas se unen, es decir, la mirada como “el modo en que un escritor lee, mira el mundo y a los demás. Entonces podemos hablar de la mirada de Bolaño y de la mirada de Gombrowicz como un movimiento que está, en cierto sentido, en sincronía”, declaró el autor. Pero su ponencia trascendió más allá de Gombrowicz y Bolaño -un gran lector- , para reflexionar agudamente en el acto mismo de la lectura con su poder transformador y constructor de sentidos.

Ricardo Piglia dio inicio a una serie de conferencias dictadas por diferentes invitados a la Cátedra Roberto Bolaño , que se llevarán a cabo durante 2007 y 2008.

A continuación se presenta la introducción a esta conferencia. El texto “El escritor como lector” , en tanto, será publicado en la revista Dossier, de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego Portales.

Introducción a conferencia “El escritor como lector”

“Me parece que un escritor no puede hablar de su propia obra. Cuando se dice que los escritores tienen dificultad para hablar de literatura es porque existe una dificultad para decir algo sobre lo que uno ha escrito. Pero los escritores sí pueden decir algo sobre su relación con la literatura y creo ese es el sentido que tiene la Cátedra Bolaño. En ese punto me gustaría recordar a Roberto Bolaño- con el que tuve diálogos muy intensos y divertidos- y señalar que el título de esta conversación, “El escritor como lector”, también podría ser un modo de definir la perspectiva y la obra de Bolaño.

El tema elegido, ligado a ciertas experiencias del escritor polaco Witold Gombrowicz, me parece que también hubiera alegrado a Bolaño. Alguna vez dijo –con su ironía y sarcasmo tan productivo- que si en lugar de haberme ocupado tanto de Roberto Arlt me hubiera ocupado de Gombrowicz las cosas hubieran sido distintas. Y yo siempre le pregunté: “pero, ¿qué cosas hubieran sido distintas?”. Entonces, tratando de modificar un poco la posibilidad de algunas de esas cosas diferentes, he pensado que es muy pertinente hablar de Gombrowicz para recordar a Bolaño. Me parece que hay una relación entre la mirada de Gombrowicz y la mirada de Bolaño.

Lo que llamamos aquí “la mirada” de un escritor es la poética de un escritor: el modo en que un escritor lee, mira el mundo y a los demás. Entonces podemos hablar de la mirada de Bolaño y de la mirada de Gombrowicz como un movimiento que está, en cierto sentido, en sincronía.

He pensado leer unas páginas de un proyecto en marcha que está ligado a esta idea del escritor como lector, que en realidad es como una derivación de cierto tipo de textos que he escrito sobre la figura del lector. Pero en este caso se trataba, más bien, de ver o de pensar en algunas escenas de lectura, donde hubiera escritores. Entonces tengo algunas escenas de escritores leyendo en mi memoria. Por ejemplo, una es de Borges, que lee por primera vez La Divina comedia en el tranvía 12 y que recorre la ciudad de Buenos Aires desde Palermo –donde él vive- a la Biblioteca Municipal donde trabaja en una época muy triste de su vida. Va con dos tomos muy pequeños de La Divina comedia y uno puede imaginarlo, ver esa escena, ese tranvía con Borges que va leyendo por primera vez La Divina comedia. Uno de los grandes acontecimientos de su vida, seguramente.

Después una escena de Chéjov que siempre me pareció extraordinaria. Cuando Chéjov lee La guerra y la paz dice: “Lee uno con tal curiosidad este libro, y con tan inocente asombro, que parece que nunca hubiera leído nada antes”. Pero luego de anotar eso, Chéjov dice algo maravilloso: “si yo hubiera estado junto al Príncipe Andrei, le habría curado”. Como era médico él ve la escena de la muerte del Príncipe Andrei, en La guerra y la paz, y lo primero que piensa es ‘bueno, tiene una enfermedad, una herida que yo hubiera sido capaz de curar, porque en esa época la medicina no tenía los elementos necesarios’.

Y quizás yo podría contar una escena autobiográfica. Recuerdo –no es mi primer recuerdo, porque mi primer recuerdo es un recuerdo con mi abuelo, mi abuelo paterno, que muere cuando yo tengo cuatro años; o sea que este es un recuerdo siguiente, probablemente yo tengo un poco más de cuatro años- que habitualmente veía a mi padre leer. Un día tomé un libro de su biblioteca y me senté en el umbral, en la puerta de mi casa en Adrogué. Nosotros vivíamos en una calle muy tranquila que estaba muy cerca de la estación de ferrocarril, pero cada media hora, más o menos, cuando llegaban los trenes del centro había un pasaje de gente que cruzaba por ahí, que salía de la estación. Entonces yo me senté para que me vieran leer. Y por supuesto no sabía leer. Me senté ahí para para que la gente que pasaba cuando salía del tren me viera a mí leyendo, tal como yo había visto a mi padre. De pronto hubo una sombra que bajó y alguien me dijo que tenía el libro al revés. Entonces creo que ahí está todo lo que he hecho luego: he leído los libros al revés y siempre ha habido alguien que me ha dicho que esos libros estaban al revés. A veces pienso que, quizás y ojalá, Borges era el que pasaba por ahí. Porque Borges andaba por esa zona, en esos años.

Lo que quiero decir es que siempre hay rastros de lectura en la obra de un escritor. Y en la obra de Bolaño la presencia de sus lecturas ficcionalizadas en sus textos hacen de él uno de los escritores más importantes en cualquier lengua: el modo en que ha sabido transformar la aventura de la lectura, muchas veces, en intrigas, en persecuciones, en búsquedas”.

Conferencia de Mauricio Montiel: “Cuatro Personajes en busca de un Constructor”

El segundo invitado a la Cátedra Roberto Bolaño es el escritor, ensayista, periodista y editor mexicano Maurico Montiel Figueiras. El editor de proyectos como Nostromo, Crónica Dominical, Sábado, Biblioteca de México y Cambio, colaborador de Letras Libres y autor de “Larga vida a la nueva carne”, dictará la conferencia abierta y pública “Cuatro Personajes en busca de un Constructor”.

La cita es este jueves 6 de septiembre de 2007 a las 11:30 hrs. en el auditórium de la Facultad de Comunicación y Letras ( Vergara 240, Metro Estación Los Héroes).

Nuestros Colaboradores

Ediciones Universidad Diego Portales Alfaguara Grupo Editorial Norma Fondo de Cultura Económica Tusquets Editores Embajada de Colombia Editortial Cuarto Propio Embajada de México